segunda-feira, 5 de março de 2012

La lucha contra las malas prácticas bancarias


La cuestión de las buenas y malas prácticas bancarias está muy de actualidad. Quizá sea por la crisis o, acaso, porque el sistema vigente requiera una reconsideración y puesta al día. Lo cierto es que en el último informe del Defensor del Pueblo, presentado a la Cortes Generales en 2011, se da un serio toque de atención a los supervisores de las entidades financieras por el incremento de malas prácticas bancarias. La Defensora pone de relieve el elevado número de quejas de los ciudadanos en este campo, que evidencia su descontento por “la insuficiencia de garantías para la defensa de sus derechos en el sector financiero”. Menciona determinados problemas como cobro de comisiones, ejecuciones de hipotecas etc. En este último caso está ahora muy presente la cuestión de la dación en pago, hasta el punto de que el Ministerio de Economía ha anunciado un Real Decreto en el que se aborde esta solución e incluso se establezca para los Bancos un “código de buenas prácticas” de firma voluntaria.

... in http://elpais.com/elpais/2012/03/02/opinion/1330691732_829915.html

En realidad el actual malestar se vino anunciando en los últimos años. En efecto, las reclamaciones de clientes ante el Banco de España pasaron, de 7.449 en el año 2008, a 13.640 en 2009 y llegaron en 2010 a 14.760. En la CNMV las presentadas fueron 1.058 en 2008; 2.154 en 2009 y 2.296 en 2010. El crecimiento aconseja adoptar alguna medida en este campo.

El nuevo Gobierno decidió el 24-I-2012 fusionar en un sola Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia a la mayoría de los supervisores económicos (Energía, Telecomunicaciones etc. etc.). Pero nada ha decidido aún sobre la supervisión financiera, que ejercen por separado el Banco de España, la CNMV y la Dirección de Seguros y Fondos de Pensiones. Es éste un punto de gran interés. Baste indicar que en Estados Unidos, máximo exponente del sistema capitalista, se creó en julio de 2010 una Oficina de protección financiera del consumidor y que a primeros de 2012 el presidente Obama designó responsable de la Agencia a un peso pesado, Richard Cordray, antiguo Fiscal General en Ohio.

La situación en España es hoy insatisfactoria pues el sistema de filtraje de malas prácticas funciona de modo deficiente y no pocos clientes se sienten defraudados, desamparados e irritados, pese al culto de boquilla que se les rinde por doquier.

Un aspecto importante del problema es el mal entendimiento del concepto de mala práctica. Para la cultura corporativa dominante mala práctica equivaldría siempre a acto ilegal. Pero para que un acto sea ilegal es preciso que infrinja una ley o un precepto jurídico. No pocas entidades tienden a sostener que, siendo esto así, sólo quien ejerza jurisdicción puede declarar tal mala práctica. De modo que si usted, cliente, sufre una mala práctica, es muy posible que tenga que dirigirse, al final, a un juez. Este juez –abrumado de trabajo- decidiría en uno o dos años, con apelación de otro tanto. En el ínterin, espere sentado. Porque debe usted saber que ni el servicio de atención al cliente, ni el defensor del cliente, ni los supervisores públicos están investidos de potestad jurisdiccional.

En Estados Unidos se creó en julio de 2010 una Oficina de protección financiera del consumidor

Y ahí está el malentendido. Es evidente que un acto ilegal nunca es buena práctica. Es claro que siempre hay mala práctica cuando el acto es delictivo, supone aplicación de cláusulas abusivas o vulneración de las normas imperativa. Pero la mala práctica, en sentido estricto, surge de examinar un hacer concreto con un cliente singular y en unas circunstancias dadas. Y en relación con ese hacer se plantean interrogantes como estos: ¿Se informó bien al cliente? ¿Podía entender ese cliente, por su formación y circunstancias, las obligaciones que asumía, escritas en el contrato? ¿El producto que se le vendió, era razonablemente apropiado para él? ¿Solicitó el cliente el producto que se le vende o se le endilgó como condición para obtener o prorrogar un crédito indispensable para él? ¿Se le dio oportunidad y tiempo para leer el contrato o se le conminó con el índice diciendo: “firme ahí”? ¿El contrato estaba escrito en letra legible o era diminuta, piojosa o espesa? Y así tantas cosas.

Estas preguntas suscitan cuestiones no siempre recogidas en normas de modo expreso, y que requieren distinguir varios estándares de conducta. El primero es el cumplimiento legal al que todos están obligados. Viene después el nivel de las buenas prácticas apreciadas por los supervisores, o sea, las exigibles –aquí y ahora- en el sistema español o en el comunitario europeo. Y finalmente está el estándar de calidad de un determinado banco, que puede asumir más mayores compromisos de servicio con sus clientes y mejorar los mínimos para ser más competitivo. No todos los bancos lo hacen igual y por eso no es buena regla ser cliente de un banco sólo porque está a la esquina de casa.

En España la preocupación angustiosa de los supervisores financieros se ha centrado, como era de esperar, en los problemas de solvencia. Pero no hay que olvidar la supervisión de las conductas de las entidades con sus clientes. Hay muchas iniciativas ya estudiadas desde hace tiempo en pro de separar la supervisión prudencial y de solvencia, del control de conductas con los clientes. Pues bien, iría en la buena dirección otorgar estas últimas competencias a un solo organismo, algo recomendado por muchos, incluido el Consejo de Estado. Sistemas europeos muy avanzados han ido por esa senda. Este supervisor, por otro lado, habría de ser independiente como el Banco de España o la CNMV y no inserto en un departamento, como la Dirección General de Seguros.

El elemento básico para luchar contra las malas prácticas es impulsar un cambio cultural tanto en las entidades como en los propios clientes
Supuesto esto, en el sistema de filtraje de malas prácticas puede seguir siendo útil la figura del Defensor del Cliente. Cada banco es libre de adoptar, o no, esta figura, pero no de configurarla a su antojo. En esto no caben corruptelas, contra la letra o el espíritu de la regulación vigente: entre ellas, situar al Defensor como rehén de los servicios jurídicos, insertar de hecho su organización en la disciplina del Banco, ignorar su condición de profesional libre e independiente, olvidar la obligación de extractar sus recomendaciones en las Memorias anuales o la de informar cada año al Consejo.

Adicionalmente para eliminar malas prácticas debe contar cada entidad con un buen “servicio de atención al cliente”. Tampoco aquí todo vale. Se precisa un servicio que responda en pocos días a las quejas, busque soluciones y no se limite a repetir lo que ya es de sobra sabido. Para que tal servicio sea útil debe ser autónomo (separado de la línea de negocio) con un Director, conocedor de lo que se cuece en las oficinas, cocinero antes que fraile y bien curtido en el contacto frecuente con los clientes.

Pero, con todo, el elemento básico para luchar contra las malas prácticas es impulsar un cambio cultural tanto en las entidades como en los propios clientes. Los bancos deben ahuyentar su creencia de que cualquier cláusula que introduzcan, en unos contratos de adhesión que ellos mismos redactan, por oscura, retorcida y abusiva que sea, resulta vinculante de modo incondicional para el cliente, si la firma. Y el público en general debería interiorizar que firmar un contrato no es trivial y que después de hacerlo ya no puede desentenderse de sus obligaciones, con la mera alegación, al cabo del tiempo, de que no lo leyó o no lo entendió. Tampoco debe refugiarse en la idea de que “todos los bancos son iguales”. Y justo por eso los supervisores deberían proporcionar información clara sobre qué entidades vienen siendo más y menos respetuosas con los derechos de sus clientes; casi una clasificación liguera o un rating. Lo que hoy existe resulta muy opaco para el común de los clientes. Pero estos puntos requerirían más desarrollo. Queden para mejor ocasión.

Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona es Consejero Electivo de Estado

terça-feira, 21 de fevereiro de 2012

... matança do... PORCO (versão integral)



… mal comparando, PAÍS não é um PORCO,
embora se desfaça,
se mantenha todo TORTO,
se insista no desmancho, tal como, ao bicho,
logo após a matança,
imagem que retenho desde quando era criança,

bem aperreado,
pés atados, homens possantes,
local da artéria em evidência,
carniceiro hábil, com faca reluzente,
pontiaguda,
artista reconhecido,
excelência,

indiferente a guinchos aflitivos,
berraria do animal que se contorcia,
golpe seco,
a esmo,
sangue vermelho e quente que gorgolejava,
logo recolhido numa malga,
sempre o mesmo,

mulher atenta,
submissa,
serviçal que o ia mexendo,
juntamente com algum sal,
para não solidificar,
creio,
quando lembro, mais pequeno,
não me regozijo, não enleio,

recordo e comparo porque PORCO,
embora morto,
exangue,
não é um PAÍS,
embora TORTO…

… depois, com muito afã,
molhos de TOJOS incendiados,
na ponta de paus,
algumas tochas,
naquele recanto, junto a rochas,
passavam pela pele, pelos pêlos,
cheiro de carne queimada,
com que acerto,
desvelos,

como se fora agora,
olhava,
guardava imagem da banca ensanguentada,
ainda ouço a berraria,
guinchos em desvario,
do bicho aperreado,
do sangue que jorrava,
da azáfama,
esforço daquele grupo,
homens possantes,
umas arrobas de carne prometedora,
destino, sina, criação,
seu momento, sua hora,
serventia,
alguma euforia,
palavras soltas,
olhos gulosos de quem aprecia…

… tempo passa,
hábitos alimentares alteram,
recuso matança,
bichos que matam, berram,
idade não permite,
sentimento diferente,

menos carnívoro do que antes,
outros recursos,
recordo cachola que se fazia,
sensação boa que sentia,
comida,
enquanto levantavam a carcaça,
animal inerte,
aberto,
desmancho, a preceito,
dum corpo morto,
PORCO que não é PAÍS,
que não é conforto,

… não se compara,
quando se recorda,
repara,
peças e nomes,
enchidos,
patas traseiras, presuntos,
pimentão de horta,
fumeiro,
pedaços de rabo, de orelha,
animação,
assados na brasa,
tempo passa,
copo de tinto para mais crescidos,
apreciação,
suor e sangue,
arrecadação, salmoura,
acontecidos…

… mal comparando, PORCO não é PAÍS,
mesmo quando se retalha,
se corta em pedaços,
se torna exangue,
não faz cachola,
comido por alguns,
se recusa a outros,
qualquer troço, que DEUS lhes valha,

cheiro de carne queimada,
corpo inerte
pendurado numa trave,
faca pontiaguda,
TOJOS ardentes,
pêlos, peles,
ricos políticos,
reles,

fominha aguda,
quantos diferentes,
não são iguais,
mais acima,
mais abaixo,
mais ao centro,
emborca, vai para dentro,

velhos dengosos,
acumuladores, lustrosos,
matança dum POVO,
matança dum PORCO,
malga vermelha com algum sal,
para não solidificar,
cachola,
na hora….

… PORCO, mesmo MORTO,
não é PAÍS, não é POVO,
não é POLVO,
mesmo à lagareiro,
DINHEIRO???... Sherpas!!!...

domingo, 19 de fevereiro de 2012

... trajecto!!!...



… quantas vezes, por circunstâncias… não altero o meu trajecto,
recuso via de LUXO, poupança duns trocados, adentro por outro caminho,
mais curvilínio, áspero no pisar, com buracos por remendar,
inacabado projecto,
obra de espantar, congelada ou de “braços caídos”
um ter de ser,
tendo sempre que fazer,

fazendo jus a feitio, de quem recusa desafio,
de quem protege futuro incerto,
evitando fazer do longe, mais perto,
final que não visualizo,
poeira, paragem repentina, sinal que quebra a rotina,
minutos que se acumulam, fileira de veículos tantos,
fazendo pensar que, alteração de trajecto,
não foi solução, foi mais um, entre enganos,

embora, quando faço contas de “poupar”
me sinta mais confortado,
antes de “borla” do que tendo de pagar,

estradas de gabarito para quem é rico ou político,
maior fundo de maneio, carteiras mais recheadas,
muito acima das pobre coitadas,
criaturas que aguentam loucuras, desafios, grutas, buracos, desvarios,

TEMPUS de incerteza tão grande, sob TROIKA, sob mandantes,
sob pavões subservientes, vendidos,
tão arrogantes,

estrada nacional, além de incerta, não cativa, não desperta,
assusta, amedronta até,
quase, quase melhor… andar a pé,
numa curva, numa subida, numa descida mais apetecida,
num excesso inadvertido, não avaliando o perigo,
quando vemos, já tardio, caçadores de multa em acção,
proibido, proibição, multa graúda, dimensão,

pequeno artefacto escondido, estando, não estando de serviço,
registo, bem gravadito, carta registada ao domicílio,
espanto tão grande, aflição, foi-se a poupança num ápice,
quantas e quantas vias de LUXO, quanto aperto de cinto,
quão mal me sinto,

num PAÍS, quase COUTADA, rebanho tão esmifrado,
rapam a lã, retiram o leite, fazem queijadinhas tão boas,
requeijão com doce de abóbora,
viro as costas, vou embora,

faço ginástica sueca, sinto-me esfalfado, quase pileca,
castigado em borbotão, nesta tão grande aflição,
leis injustas, em profusão,

manobra de perigo eminente, quando me sinto inocente,
poucos quilómetros a mais,
favorecendo KAPITAIS, resma de COIMAS por aí,
algo se passa por aqui,
dando bochechos tão avultados, aos que deveriam ser castigados,

vivendo com prebendas de vulto, ultrapassando regras constitucionais,
vão roubando, vão impondo, utilizando o que é de LUXO,
sem qualquer racionalidade,
fazendo instituições, falsidade, injusta situação que se vive,
para quem… só sobrevive,

para quem é meteórico, influente companheiro de partido,
sem cardápio, currículo de jeito, bastando ser afecto,
tudo se arranja, transforma, abjecto subserviente, dilecto,
ostentando cartão, passaporte, quebrando ética, qualquer norma,

mesmo fazendo figura de urso, dizendo, desdizendo
num pesaroso contrasenso, numa caricatura medonha,
num enfeitar da situação, num pasmar aflitivo de quem ouve,
avalia,
não despertando simpatia,
criando atrito, aversão, prometido paraíso se avizinha,
entre má cara ou rinha,
quase TUDO se adivinha,

tem passado, continua passando enquanto o copo vai extravasando,
aguentando equilíbrio,
sem qualquer honra, sem brio,
mantendo TODO um trajecto,
pavoneante situação, porcaria tão aberrante,
sendo cómico, extravagante,

carteira forrada, saltitante, bicos de pés, alaranjado,
dando, fazendo recado,
notícia de quem se entretém,
quando se considera ALGUÉM,
engraxando, quanto pode, mau gestor duma figa,
que se enriça, ainda afirma,
esquecendo quem tem FOME, esmolando, enquanto enrica
bando, seus parceiros, caquéticos, entontecidos,
mordomias e dinheiros, enrugados, carcomidos,

tonterias de quem se julga dona da união desunida,
porcina criatura,
se adona dum mal que não tem cura,
prepotência, como estigma, recuados no TEMPUS,
enfrentamentos,
horrores, mortes, destruição,
fazendo grande aflição, cometendo por cá, GRANDE purga,

pobre coitado, infeliz,
que se considera, contradiz, pau mandado, incapaz
no REINO do “tanto faz”
dos que pagam mas não usam
quando fogem,
recusam,

pagando COIMA despropositada, excesso tão escasso,
adverso,
nos caminhos, no retrocesso,
na subida esconsa, descida convidativa,
proibição que tanto castiga,
mudando caminho, TRAJECTO, não sendo filiado, AFECTO… Sherpas!!!...

quarta-feira, 15 de fevereiro de 2012

... COPAGO!!!...


Fernando Lamata
Psiquiatra y ex secretario general del Ministerio de Sanidad
Ilustración de Enric Jardí

Aunque la sanidad pública española es considerada una de las mejores del mundo, con un coste menor que los países de nuestro entorno y mejores resultados en salud, se plantea con frecuencia la necesidad de más copagos para contribuir a la financiación y frenar la demanda. Es esta una modificación de calado que afecta y pone en riesgo los fundamentos de nuestro modelo sanitario.

El copago (que debemos llamar repago, ya que todos pagamos impuestos para sostener la sanidad pública), es decir, el pago de una parte de la prestación por el paciente en el momento de utilizar un servicio sanitario, responde conceptualmente a un modelo privado de atención: que cada uno cuando esté enfermo se pague lo suyo. Sin embargo, la sanidad pública se desarrolla al comprobar que la mayoría de las personas de clase media y los trabajadores, con rentas medias y bajas, no podrían pagarse la atención médica, incluso se arruinarían (como pasa con frecuencia en EEUU), si tuvieran una enfermedad grave o una enfermedad crónica.

Uno no elige cuándo se pone enfermo, ni tampoco elige la gravedad de su enfermedad. Uno puede elegir ir al cine o al fútbol, o no ir. O puede, si tiene dinero, decidir gastarse 30 euros o 300 en un vestido. Pero uno no decide cuándo tener cataratas. Como tampoco elige tener cáncer de colon, cuyo tratamiento es muy caro, en vez de tener un catarro. Esta imprevisibilidad, y la posibilidad de un coste muy elevado, es lo que justificó que se construyeran sistemas de protección social para que todas las personas, independientemente de su situación económica, pudieran tener acceso a la atención sanitaria adecuada cuando la necesitaran. “Hoy por ti, mañana por mi”. Este aseguramiento, después de tiras y aflojas entre la clase obrera y el capital, se hizo obligatorio y universal a lo largo del siglo XX en muchos países avanzados, convirtiéndose en derecho social. Es una conquista de las clases medias y de los trabajadores que, a través de la política fiscal, pueden corregir las enormes desigualdades de renta que provoca la economía de mercado.

El copago, o repago, rompe este concepto de solidaridad. Presupone que si el paciente no paga, va a abusar. Pero la mayor parte de las personas no van al hospital o al médico general por capricho. No quieren que les quiten parte del colon, ni que les internen en una unidad psiquiátrica o que les dialicen. Normalmente, hay un problema de salud, un diagnóstico y un tratamiento prescrito por médicos. El que dejará de ir es quien no pueda pagárselo. Pero el que pueda pagarlo irá igual, o más. La utilización de los servicios hospitalarios, que son los más caros, es mayor donde hay más copago. Así, el número de pacientes dados de alta por cada 100.000 habitantes es de 10.411 en España; 13.086, en EEUU (un 26% mayor); 26.251, en Francia; o 23.658, en Alemania (más del doble que España). En cuanto al número de consultas médicas, en España es de 7,5 por persona y año, similar al de Francia –que es de 6,9– o Alemania –8,2– y mayor que en EEUU, que es de cuatro. Esto no es un mal dato. Al contrario, es bueno, ya que en España la atención primaria es la base del sistema sanitario. Permite una atención continuada y un seguimiento de los procesos muy adecuado y a menor coste que la atención especializada hospitalaria, con buenos resultados en salud. Así, vemos como los años potenciales de vida perdidos por cada 100.000 mujeres fueron 1.871 en España, la mitad que en EEUU, con 3.355, y un 18% menos que en Francia –2.202– y Alemania –2.212–.

Las dificultades económicas de la sanidad en España no son consecuencia de un exceso de gasto o de un exceso de demanda porque no haya copago. El gasto sanitario público en nuestro país es menor que en países con copagos más altos: 1.715 euros, frente a 2.358 en Francia, 2.466 en Alemania o 2.887 en EEUU, en paridad de poder adquisitivo. Las dificultades tienen que ver con los menores ingresos fiscales: 32,9% del PIB en España, frente a 44,5% en Francia o 39,5% en Alemania. Esta enorme diferencia se debe, sobre todo, al excesivo fraude fiscal y la baja proporción de ingresos sobre las rentas del capital. Si tuviéramos una proporción de ingresos fiscales similar a estos países, las arcas públicas dispondrían de un 7% del PIB adicional, equivalente a todo el gasto sanitario público.

Para seguir manteniendo una sanidad pública de calidad, deberemos destinar un volumen de gasto similar al de los países europeos avanzados (Alemania, 9,92%; Francia, 9,19%; en relación al PIB). Y, al mismo tiempo, es importante continuar mejorando la eficiencia en el uso de los servicios. La mejor forma de evitar la utilización inadecuada no es el copago, sino la educación sanitaria, la formación continuada de los profesionales, las condiciones adecuadas de trabajo, los sistemas de evaluación de los resultados y la revisión de las indicaciones en función de dicha evaluación, así como de la revisión permanente del catálogo de prestaciones que ofrece el Sistema Nacional de Salud para que no se autoricen, o se retiren, intervenciones ineficaces o menos eficientes. Además, se debe promover una orientación preventiva y un enfoque que integre los servicios sanitarios y los servicios sociales. Este es el mejor camino.

... in http://blogs.publico.es/dominiopublico/4808/salvese-quien-pueda/

El copago/repago en sanidad, tiene efectos negativos a corto y a largo plazo. A corto plazo, dificulta el acceso a las prestaciones sanitarias para los enfermos con rentas medias o bajas y los pensionistas. A largo plazo, es una puerta abierta para el desmantelamiento de la sanidad pública y la expansión de la sanidad privada. “¡Y sálvese quien pueda!”.

segunda-feira, 6 de fevereiro de 2012

Dickens sigue diciendo la verdad


Algunas personas mueren y otras solo desaparecen. El novelista Charles Dickens, por ejemplo, dejó este mundo en 1870 pero sigue estando aquí. Y no solo porque obras suyas como David Copperfield, Cuento de Navidad, Oliver Twist o Historia de dos ciudades, entre otras muchas, sean clásicos imprescindibles en cualquier biblioteca que intente ser tomada en serio, sino también porque la mayoría de sus temas característicos, como la lucha de clases, la explotación infantil o la ineficacia de la justicia, siguen de actualidad y porque sus personajes continúan entre nosotros, con nombres diferentes pero con los mismos problemas. ¿O es que no podrían estar dentro de Oliver Twist, junto a los niños callejeros que la protagonizan, esos otros niños reales que hoy son abandonados en las calles de Grecia por sus familias, con la esperanza de que alguien los alimente? ¿No nos recuerdan los convictos de La pequeña Dorrit, presos en la cárcel de Marshalsea, a orillas del río Támesis, por no poder pagar sus deudas, a los desahuciados que aquí y ahora, en la España del siglo XXI, arrojan a la miseria los bancos cuando ya no pueden pagar la hipoteca salvaje que tenían con ellos? ¿No nos hacen pensar muchos de los métodos y teorías del neoliberalismo a los del usurero Scrooge en Cuento de Navidad o a los del avaro Uriah Heep en David Copperfield? Dickens fue uno de los abanderados del realismo, junto a Balzac, Tolstói, Stendhal o Benito Pérez Galdós, y un escritor social que denuncia en sus libros las desigualdades que se producían en la Inglaterra victoriana y especialmente el modo en que se explotaba a los trabajadores para conseguir la industrialización del país. Su contemporáneo Carlos Marx dijo de él que "en sus libros se proclamaban más verdades que en todos los discursos de los políticos y los moralistas de su época juntos". Y sin ninguna duda, el autor de Grandes esperanzas es la mejor prueba de que Balzac estaba en lo cierto cuando dijo que las buenas novelas son la historia privada de los países. Hoy se cumplen 200 años de su nacimiento y nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo. Para comprenderlo, no hay más que leer el principio de Historia de dos ciudades: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".

... in http://www.elpais.com/articulo/opinion/Dickens/sigue/diciendo/verdad/elpepuopi/20120207elpepiopi_11/Tes

Otra de sus obsesiones es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial

En Tiempos difíciles, Dickens critica ácidamente las lamentables condiciones de vida de los obreros ingleses y la desproporcionada distancia que había entre su existencia y la de los ricos del país. Hoy, en plena crisis, con la Bolsa en números rojos, los impuestos por las nubes y los sueldos por los suelos; con los Gobiernos de Europa intentando llenar con dinero público el pozo sin fondo del sistema financiero y las cifras del paro creciendo en nuestro país hasta el borde del abismo, es muy posible que el lector se asombre al ver cómo esa novela publicada en 1854 describe la actualidad. ¿O acaso el desequilibrio entre las miserables casas de los proletarios que dibuja Dickens, frías, oscuras y casi sin muebles, y las lujosas mansiones de los capitalistas, que consideran a sus empleados simples bestias de carga, no es comparable al que hay entre los salarios de los mileuristas y los sueldos astronómicos que se ponen a sí mismos los directivos de los bancos, hoy día? La única diferencia entre aquellos privilegiados y estos es que entonces se llamaban utilitaristas y hoy se llaman neoliberales, y que unos citaban a Stuart Mill y otros a Milton Friedman, pero nada más.

Cuando Dickens retrata en Los papeles póstumos del club Pickwick, David Copperfiel o La pequeña Dorrit a unos seres sin escapatoria y de la familia de los pícaros españoles, el Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo o El buscón, sabía de qué hablaba, porque él mismo había sufrido en su infancia los latigazos de la miseria, cuando su padre estuvo tres meses encerrado en la prisión de Marshalsea, por una deuda con un panadero que hoy equivaldría a 3,50 euros y que hizo que él fuese enviado a trabajar en una infernal fábrica de betún. Su batalla contra la injusticia ya anticipaba el fracaso de un sistema que se basara en la explotación, aunque sus advertencias a los poderosos fuesen voces en el desierto: "¡Oh, economistas utilitarios", escribe, "comisarios de realidades, elegantes incrédulos... si seguís llenando de pobres vuestra sociedad y no cultiváis en ellos la esperanza, cuando hayáis conseguido arrancar de sus almas todo idealismo y ellos se encuentren a solas con su vida desnuda, la realidad se convertirá en un lobo y os devorará". Se equivocó, y no hace falta más que volver una vez más los ojos hacia la Grecia de hoy, verá que los dos extremos siguen en su sitio: las televisiones hablan de niños que a media mañana se desmayan en los colegios a causa del hambre y los diarios dicen que mientras el país solicitaba un rescate de la Unión Europea, sus potentados se llevaban a Suiza más de 200.000 millones de euros. En el fondo, y como demuestran de forma brutal las colas ante las oficinas del Inem y en los comedores de beneficencia de nuestras ciudades, las novelas de Charles Dickens son una constatación de hasta qué punto el capitalismo ha fracasado en su búsqueda del famoso Estado de bienestar.

Otra de las obsesiones de Dickens es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial, que tiene su mejor expresión en Casa desolada, donde se refleja la mezcla de incompetencia y prepotencia de una Corte de la Cancillería que a algunos les podrá hacer pensar en ciertos magistrados y causas de nuestra Audiencia Nacional y nuestro Tribunal Supremo. O en Oliver Twist, donde se puede ver la forma en que la ley es cuidadosa con los fuertes y abusiva con los débiles por el modo en que el juez Fang insulta y castiga con desproporción a su desventurado protagonista. O, una vez más, en Tiempos difíciles, donde el escritor se burla de la incompetencia del sistema y de su invento más perverso, la burocracia, un laberinto sin salida simbolizado en un supuesto Departamento del Circunloquio cuya función es "hacer lo que sea necesario para que no se pueda hacer nada". En un país como España, donde solo el 27% de los ciudadanos opina que los medios que el Estado destina para garantizar la defensa jurídica son suficientes y la gran mayoría piensa que funciona mal, está anticuada y es ininteligible, los libros de Dickens siguen contando la verdad: nuestro mundo no ha sabido mantenerse a flote porque no ha sabido ser ni solidario, ni ecuánime, ni flexible, y al final se ha quedado sin respuestas.

En junio de 1865, Dickens viajaba en un tren que sufrió un accidente terrible cuando cruzaba un puente en obras. Los siete vagones que precedían al suyo se despeñaron por un precipicio y él pasó horas atendiendo a los heridos hasta que llegaron las ambulancias y pudo ocuparse de regresar a su asiento y recuperar el manuscrito, aún sin acabar, de su penúltima novela, Nuestro común amigo. No hay que tener una gran imaginación para ver en esa escena una metáfora de esta Europa que hoy descarrila poco a poco, primero Grecia, luego Irlanda, después Portugal... Tal vez el derrumbe se detenga a tiempo, y los que nos conducen a la catástrofe recuperen el sentido común igual que lo hizo el tacaño señor Scrooge en Un cuento de Navidad, que al ver el negro porvenir que le anunciaban los espíritus del Pasado, el Presente y el Futuro, donde podía verse una tumba con su nombre y sin ninguna flor encima, supo cambiar a tiempo y convertirse en un hombre generoso. Es una parábola que, hoy más que nunca, merece la pena no olvidar.

Benjamín Prado es escritor.

quinta-feira, 2 de fevereiro de 2012

... holocausto!!!...



… tenho pensado, pelas circunstâncias,  Alemanha dos desamores,
vontade intensa de conduzir, impondo regras,
directrizes, estratégia, procedimento,  orquestrando tantos pendores,

luta intensa que desenrola,  entre contrários, mercado,
fazendo miséria, fome, num imenso concentrado,
tomando alguns, como adversários, numa utopia que se extingue,
desfiando seus rosários, que, a tanto MUNDO, aflige...

populaça indistinta, tocando raças, credos, mais abrangente que judeus, ciganos, homossexuais,
fazendo cabeça a petizes, procederes insensíveis, não formais,
quais polacos que foram KAPOS,
privilégios que gostam,  abraçam, massacrando seus iguais,
reduzindo seus bocados...

destruição tão orquestrada, fluência que se vai juntando, num URSO de espantar,
metódico, rígido, anormal,
calcando tudo, todos,  quase marcha triunfal...

anuência que faz sentir, Wagneriana composição,
alçando dinheiro, como bandeira, flâmula obscura, pretexto,
juntando genocidas de culto, conhecidos,
não esquecidos...

instituições submetidas... aceitando arremetidas,

inanição em muitos lares, mortes que se vão somando, velhos secundarizados,
jovens sem futuro risonho... pesadelo que não é sonho,
pura ruindade do dono,

na manga, estrela amarela, perseguição violenta,
atroz...
no tempo dos nossos avós, destruição contumaz, feroz,

imagem de arrepiar, quando me ponho a recordar, holocausto em concentração,
Aschwitz-Birquenau, Dachau,
loucura de besta sangrenta, destruindo nação após nação,
alimentado URSO insaciável, hábito que possui, ainda,
vontade que mostra de novo, ocasião, boa vinda,
contexto que veio ao seu jeito...

panorâmica mais alargada, BLOCO sob seu jugo, colaborador habitual,
cépticos que rejeitam, não querem,
ignorantes, como pretendem,
alguns ditames lhes dão, nesta união,
concentração...

cumprindo altos desígnios, esquecendo honras, prestígios,  história secular,
NAÇÃO...

fazendo um TODO uniforme, raça pura, ariana, dos Alpes aos Pirinéus,
passando aqui, por Espanha, floresta Negra até ao Báltico, fiordes, aproximação.
Balcãs que foram unos, pedacitos conflituosos,
Egeu... 
Grécia antiga, exemplo que SEMPRE nos deu,

numa corrida de quadriga, Roma que se extinguiu,
foi-se o País,  já sumiu...

tecnocratas, KAPOS de vulto, experiência, cobaias de culto, maleita que se entranha,
mais se estranha...
escravizados, sem dogma,
tendo dinheiro, como norma,  esquecendo valores de qualquer forma,

alimentando URSO que clama... quando reúne, ordena, chama,

recordo botas lustrosas,  sons cavos na calçada, marcha ruidosa, ritmada,
braço erguido, mão alçada,
noite de cristais, facas longas, perseguições, sem delongas, repentes que são furores,
erros humanos, horrores...

vítimas ou desvalidos, mais pequenos, perdidos,
sabujos que se não detêm,
quando o sabor lhes vem...
PODER que os inebria, fazendo incúria, razia, por grossa fatia, maquia,

carradas de injustiça, quando se rouba, assassina,
imunes, de qualquer jeito, mantendo impunidade legal,
desde que, bem alto, KAPITAL… Sherpas!!!...

domingo, 22 de janeiro de 2012

--- >> única saída ((?))


... da vida, sem alternativa, única saída, ideia limitada, sem nexo,
quando se pensa na inexorável lei da morte,
neste lapso, tão complexo,
sem outro recurso,
de qualquer criatura que esteja viva, mesmo quando, por gozos, confortos,
nos deliciamos com encostos,
nos cativa,

dela, ninguém s´escapa, seja qual for a sua sorte
ao longo da caminhada, bom bocado, escapadela,
sorrateira que nos enovela,
com encontrão, dissensão, simulação, disfarce, intuito d´acumulação,
mentira cínica, hipocrisia com que se disfarça,

a coisa passa, não passa,
quando chega, não avisa,
sem alternativa,

vale dos sossegados,
arrumadinhos, queimados, mansos, mui calados,
cinzas ao vento, esqueletos que se petrificam,
ao Deus dará, por ali quedam, por ali ficam,
não medram,

paz eterna que espera, labirinto, divergência,
carneiro, excelência, humilde, sem prestígio,
adonado de muitos saberes, currículos bastos, projecção terrenal,
etérea, mais astral,

quando fartos,
teres, haveres, convencimentos,
escassos momentos,

foram marcos, arruinados, quase gastos,
inclemências que são voragens,
TEMPUS, outras passagens,

visão fugaz do capaz, incapaz, espelhante miragem que s´esfuma,
sonho, realidade, confusão, prepotência,
discussão, exigência,
muito querer, sem querer, cobiça, inveja, ciúme, mulher que se reluz com
aparência,
cresce palmos, reduz iguais,
riquezas materiais,

odor, simples perfume, trapo reluzente,
incrédula que se não aquieta, crente que s´encosta,
refastela, quanto gosta,
manipula, manieta,

coisinhos com muitas coisinhas, prazeres sobre pestes, fomes,
miséria que escandaliza, caminho esburacado,
quase embargado, pragas antigas que proliferam,
carências que desesperam,

obras que arrastam, lento avançar, viagem que se torna pesadelo,
alternativa que não passa de novelo,
má cara no parlamento,
representação, fingimento,

manutenção de situação, perante quem se julga imprescindível,
única saída,
sem alternativa, incrível,

autoritária presença de quem nos resta,
por defeitos incomensuráveis, não presta,

nódoa aviltante de agora, de antes, segredos não recomendáveis,
manipulações, estratégia,
feitura de pobreza, miséria,
desequilíbrio propositado,
em nome dum inexistente ESTADO,
decrépito rapazola, arrazoado,

da morte, final de todo, qualquer trajecto, com muita, pouca sorte,
tendo cúmulos arrecadados,
carrada de escaravelhos da batata, míldio que se prontifica,
filoxera do vinhedo que destrói,
nada faz, nada constrói,

ameaça constante que se abate, cometendo grave disparate,
não respeitando convénios, sem alternativa, convencidos,
dando albergue a protegidos,
mínima parcela dum TODO,
desequilíbrio,

calendas gregas, sem Fénix,
reduzindo TUDO a CINZAS,
experimentação, embora digas,
tendo como cobaias, imenso laboratório, um PAÍS, uma POPULAÇÃO,
parlatório de lamentar, naquilo que já foi NAÇÃO,

sem fiel guardião do que conhecemos por CONSTITUIÇÃO,
desprezando plebeu, quando no ZÉNITE...

valham-nos os CÉUS, valham-nos os DEUSES,
perante tanta parafernália que, como praga latente, nos invade constantemente,
minúsculos, graúdos, excessos pertinentes,
que, num escape, num ápice, se tornam uns repentes, tão ausentes, tão presentes,

constantes nos seus quereres, pouco válidos nos saberes,
aconchego na mantinha de retalhos, por veredas, por atalhos,
na hora certa, determinada, lá no OLIMPO,
como vejo, como recrimino, afirmo,
sem nexo, tão complexo, variação na alternativa, como gostam,
única saída (?) dão a cara, dão o corpo, conspurcam TUDO,
não sendo NADA,

por dinheiros, por medalha, pelo MUNDO, esquecendo o OUTRO mundo, mais desvalido,
PEQUENINO... Sherpas!!!...